Reto: Día 22

Día 22 - Una canción que escuches cuando estás triste


 Para coger carrerilla...

Piedras en los bolsillos


1941. Un día normal, aparentemente. Ella se viste y se dirige a pasear por la orilla del río Ouse. Allí encuentra inspiración, allí puede estar sola, allí puede estar loca. Suele dedicarse a escribir por las mañanas y sale por las tardes. Esa es la primera pista porque no es una mañana normal. Antes de salir de casa, ha tenido la precaución de escribir esta nota a su marido:

Running in pink

Hoy el cuerpo me pide escribir un post que empiece por un "estoy hasta el c****", o para no ser tan soez (¿demasiada Winchester?), que al fin y al cabo no es mi estilo, un "estoy hasta el kiwi", que es una expresión que me hace tanta gracia que a menudo olvido lo que me ha llevado a utilizarla.

Pero no me da la gana. Ya hay mucha negatividad por la red y por el mundo real como para que yo dedique este espacio lleno de florecillas a escribir que todo es una mierda (porque lo es)

Simplemente diré que hoy por hoy nada merece mucho la pena, y que en esta crisis de motivación y sobre todo, de ilusión - que es algo  que siempre he presumido tener a mansalva - lo único que se salva son ciertas actividades que realmente ven recompensado el esfuerzo y el tiempo que les dediques. Son pocas - muy pocas- las cosas que yo misma puedo cambiar y eso me frustra. Mucho. No hay control ninguno. Todo depende de algo. Todo pende de un hilo. Y volvemos al todoesunamierda.

Y mientras me frustro no tengo más remedio que entregarme a todo eso en lo que sí vale mi esfuerzo y maldecir todo aquello de lo que no he obtenido recompensa (sino todo lo contrario). Y para ambas cosas pongo todas mis energías, que no se diga.


Reto: Día 21

Día 21 - Una canción que escuches cuando estas feliz




Hay lunes que hacen MUCHA falta canciones así...

Lo que se cuentan las plantas a veces



Qué inspiradoras pueden llegar a ser las espigas cuando están verdes. 
Cuán reveladoras las margaritas. 
Qué estimulantes las amapolas cuando se dejan llevar por el viento.
Qué sugerentes las flores moradas que no sé ni cómo se llaman. 
Qué atardecer más envolvente. 
Qué puta puede ser la primavera. 
Así, de repente, casi a traición. 


Y es que yo no sé por qué siempre había confiado no en los finales felices per se, sino en MI final feliz. Como si no pudiera haber una alternativa triste y asquerosa, como si ese tipo de finales fuera para gente que ya tenía asumido que no comería perdices – o salchichas de tofu – al final del cuento. Para esa gente que nace exclusivamente para ser maltratada, explotada, apaleada. Esa gente. Pero yo las he tenido siempre todas conmigo. Siempre hasta hoy, que mis amigas las plantas me han chivado algo que bien podría ser la respuesta a la gran pregunta de la vida, del universo y de todo


La gente que fracasa no sabe que va a fracasar. Qué cosas, ¿verdad? También pensaron que todo se arreglaría. Algún día. También confiaron en encontrar un trabajo. Algún día. En que él volvería. Algún día. En tener una casa y millones de gatos, conejos y chinchillas. Algún día. En enseñar a un crío a montar en bici. Algún día. En no acabar en un cajero con un cartón de vino. 

Lo único que les ha faltado a esa panda de pétalos macarras ha sido llamarme hierba y echarme del jardín, pero he sido prevenida y he seguido con mi carrerita vespertina, en mi ya habitual huida hacia adelante.

Reto: Día 20

Día 20 - Una canción que escuches cuando estas enojado



+ frases absurdas:
  •  "NO sé de qué me duele el brazo, si de sujetar el móvil o de sujetar la copa" (Elena)
  • "¿Pero tú sabes dónde tengo el mélon?" (Lara)
  • "En qué hora te dije que me caía mal... pero tengo mis razones, me parece imbécil" (Elena)
  • "Estaba cansada cuando he venido y por eso me estaba comiendo las pipas" (mi madre)
  • "Tú puedes tener 500 latas de atún, pero no tienes 8 champús" (Elena)
  • "Que luego me pica la guinda" (Sandra)
  • "¿Por qué me llama cosas raras? ¿Qué es un homínido?" (Elena)

Reto: Día 19

Día 19 - Una canción de tu álbum favorito






Conversaciones imposibles

¿Dónde vas a estas horas?... Ah, es que como no trabajas me extraña que madrugues… No, no intentes desviar la conversación, hoy hablamos de ti, que nunca me cuentas nada y todo lo que sé de ti es por lo que escucho a través de las paredes. ¿Es que pensabas que eras el único? No, yo también te oigo, de hecho, OS oigo. Qué alto habláis, hay que ver, ¿o es que os gritáis? Porque a veces me parece que discutís y me pregunto si tenéis problemas… Ui, perdona, qué poco tacto tengo a veces, desde luego cómo soy. No, no insistas. Hoy no hablamos ni de gatos, ni de estudios, ni de mi familia, ni de novios. Hoy hablamos de ti. ¿Qué le pasa a tu mujer que la he visto que camina con bastón? Ah… había yo pensado que eran cosas de la edad. Ya, ya sé que no sois tan mayores, ni siquiera malas personas, sólo algo entrometidos, pero bueno, es que le he cogido gusto a preguntar y a soltar comentarios hirientes que te hagan sentir un poco mal. Tiene su punto, tenías razón. Eso sí, desde el cariño, que ya son muchos años. Anda, cuéntame, ¿dónde vas? 


A ver, explícame cuál es tu experiencia. Ahá… ahá… ¿y eso qué es? Jamás lo he escuchado… ¿dónde dices que queda? ¿Más allá de Peñaranda? Quita, quita, no me interesa. Vamos a lo importante. ¿Qué es lo que más te gusta de este empleo? No, no me digas que un sueldo. Si los dos sabemos que estas cosas no se hacen por dinero, y como sabemos esto, pues te vamos a pagar lo justito para que no ahorres nada al mes, que eso de ahorrar está pasadísimo de moda. No me digas tampoco que son las posibilidades de promoción, porque yo no te he hablado de ello: por algo será. Tiene que ser algo relacionado con la realización personal. Venga, si estás deseando decirme que has nacido para un trabajo como este, que matarías por hacer cosas que rocen la ilegalidad, que estás dispuesta a firmar artículos precocinados, que de pequeña soñabas con limpiar baños y por eso tus padres quisieron que estudiaras y apostaron por ti. Uf, tampoco me hables de estudios, anda, que me mareo. Has ido a la Universidad, te has sacado un titulo y has ido a fiestas desde por la mañana, pero esto no va de eso. De hecho, has perdido el tiempo. Ui, ¿lo he dicho en voz alta? Bueno, bueno, no lloriquees, venga ya te llamaremos. No te despegues del teléfono ni en la ducha, ¿eh? Que tampoco te insistiremos. 


Como no dices nada, pues imagino que estás genial. Ui, si estás llorando, pero si no es para tanto, chica, anda déjalo ya. Que a mí lo de poner cara de empatía se me da fatal, y además, lo de fruncir el ceño y decir “cuánto lo siento” no va conmigo, que me salen arrugas, lo tengo expresamente prohibido por mi dermatólogo. Ya tengo ensayada mi cara de soncosasquepasan mientras desvío mi mirada hacia mis uñas, que tienen mejor aspecto que tú, y no me apetece mirarte, no sea que tenga que decirte algo más. Anda, cambia de tema, que me incomoda consolarte. Ríete un poco, o machácate. Di que todo es culpa tuya, que todo lo que te pasa es porque eres imbécil. Yo te diré que un poco sí, pero que oye, chica, cadaunoescomoes. Bueno, para que no te vayas tan triste te diré que antes eras más estúpida que ahora, que no había quien te aguantara, pero que últimamente se te veía más relajada. Qué pena que te haya pasado esto, chica, seguro que te vuelves imbécil otra vez. Cuéntame, por lo demás, ¿qué tal todo?

Reto: Día 17

Día 17 - Una canción que escuches seguido en la radio





* Que los de my gym hayan elegido esta canción para anunciarse por radio me motiva mil!



 + frases absurdas:
  • "Esto es más grande que Asia y China juntas" (Gonzalo)
  • "Uo! Está amaneciendo un poco!" (María, 00.00 a.m.)
  • "También no hace nada" (yo)
  • "Si llamas al papas y no pides unas papas es una estupidez" (Elena)
  • "Iba detrás de mí... en número" ( Rosa)
  • "¿Ese tiene un equipo de música?" (Sandri)
  • "Eres lo más parecido a un pomelo sin llegar a serlo" (en general)
A veces mi vida es una fuckin’ mierda porque soy demasiado consciente de ello. Quiero decir, hay otra mucha gente que se cambiaría por mí sin dudarlo, como yo cambiaría mis fuckin’ problemas de hoy en día por los de hace 7, 10 o 12 años. Pero tengo la mala suerte de no tener adicción a la bebida ni a ninguna otra droga que todo lo enturbie, que sólo me haga estar pendiente de ello, que me condicione en cada uno de mis movimientos, que sea la causa y la consecuencia, que sea la razón de mi existencia. Tengo una cama donde acostarme cada noche y un maldito plato de comida al que puedo llamar maldito y quedarme tan ancha. Y demasiado tiempo para pensar en mi propia destrucción, en los problemas con ojos y olor a Jean Paul Gaultier. Y no es que disponga de este tiempo  porque no tenga que buscar un cajero en el que hacerme un lecho entre cartones o una papelera en la que introducir mi cabeza en busca de un chusco-pan*. No es por eso. Es porque no soy imbécil ni estoy drogada ni enferma y tengo espejos a los que no puedo ignorar. Es porque sé qué día es hoy  y tengo bastantes posibilidades de seguir viva mañana, pasado y el año que viene, porque no he salido en Callejeros asegurando que cambio sexo oral por un pico ni he esnifado tiza, porque no oigo voces en mi cabeza salvo para decirme que compre cosas que me harán sentir más aceptada por los demás.  

problemas13

*vocablo prestado 
** Problemas del primer mundo en http://smoda.elpais.com/articulos/problemas-del-primer-mundo-10/560